Alejandra Suárez: Emprendiendo con compromiso

Las historias siguen apareciendo. Detrás de cada emprendedor, de cada "mano a la obra", hay una historia de vida para compartir. La narrativa del esfuerzo, la superación y el compromiso es parte fundamental de cada uno de estos casos. Y el de Alejandra Suárez es para contar porque con 53 años no deja de lado su pasión, su trabajo y su inspiración: "Mi pasión por lo que hago viene de hace tiempo. En algún momento llegué a la Oficina de Empleo acompañando a otra persona y, casi fortuitamente, las chicas me informaron sobre las posibilidades. Siempre me gustó y estaba con todo lo que tiene que ver la decoración, también trabajé como enfermera, en un lavadero. Hice varias cosas pero lo que más me gusta es la costura, la decoración. En 2016 me anoté en el Programa de Empleo Independiente".

Alejandra Suárez cuenta que al tiempo la convocaron a un curso de capacitación para emprendedores y "la impresión fue muy positiva desde el primer momento". "Todo fue genial, los profesores nos asesoraron muy bien. Nos fueron guiando para armar nuestros proyectos y así fue que logré armar el mío", explica Alejandra, "Me metí con todo a desarrollar mi proyecto detallando cada cosita que necesitaba. En poco tiempo me aprobaron lo que presenté y me dieron el subsidio. Armé el taller en mi casa, necesitaba empezar de alguna forma y me salía de mi cuerpo con tal de arrancar. Necesitaba cumplir con compromiso porque me estaban dando una mano gigante".

En agosto de 2018, Alejandra recibió una ayuda económica para invertir en herramientas e insumos: "Armé todo rápido y pude empezar. Al mismo tiempo tenía la obligación de presentar absolutamente todas las facturas de las compras que realicé con el dinero del subsidio. Caminé mucho, me moví mucho, le puse muchas ganas para crecer. Al tiempo, gracias a la gran recepción que tuve de la gente, decidí jugármela y crecer. Alquilé un local y cada día que pasa crezco un poco más".

"Me manejo con muchas ganas. No paro, es por mi, por mi familia pero también por la gente que me ayudó a empezar, que vio futuro en mi proyecto. Hoy puedo darme el gusto de vivir de lo que ideé. Que puedo vivir de mi creatividad y mi esfuerzo", detalla Alejandra, "Y lo mejor es que mis clientes están muy conformes y me piden más. Me hace sentir bien que lo que hago tiene una finalidad mayor. No solamente el dinero sino también sentirme realizada y mostrar que siempre se puede". 

"Me sorprendió que el Estado haya confiado en una mujer de mi edad. Me llena de emoción que hayan creído en lo mío y ahora quiero superarme. Voy por una nueva máquina que me permita seguir avanzando. Por eso inicié el trámite para refinanciar la ayuda y por suerte me lo han aprobado. Evidentemente puedo dar cuenta de cada uno de mis movimientos y estoy muy orgullosa de lo que he logrado. Me hace muy feliz poder seguir adelante y, sobre todo, que mis clientes estén muy satisfechos con lo que hago", concluye con alegría.