Ana María, todo un ejemplo

Todas las mañanas Ana María recorre las calles que separan su casa de la Isla ambiental más cercana. Una de las muchísimas que cubren todo el territorio de Pinamar, y que logramos colocar gracias al trabajo conjunto con la Cooperativa Reciclando Conciencia. Estas islas nos guían, nos piden que cumplamos con el deber con nuestro ambiente natural: Separar la basura. 

Ana María siente que obra con el ejemplo: "Hace cuatro años vivo en Pinamar. Vine luego de que mi hija viniera a vivir acá. Cuando nació mi nieto no lo dudé, dejé Mar del Plata y me vine a vivir a Pinamar. Rápidamente me puse la camiseta".

"Llegué a Pinamar con un bolso, conseguí una casita y acá me asenté", cuenta Ana María con alegría, "Y yo hago tarea de abuela tiempo completo. Ahora bien, si uno quiere hay tiempo para todo. Y es el tiempo lo que nos permite ayudar y ayudarnos. Lo que yo hago es simplemente obrar con el ejemplo. Yo tengo 72 años y si no tuviera nada que hacer estaría enferma, vieja, deprimida pero como me muevo a mil por hora, estoy cada día más joven".

"Este es un gesto, yo todos los días me tomó un buen rato de mi día para separar la basura y traerla hasta acá, espero que los que me conocen o me ven se contagien y me sigan, tenemos que cuidar y colaborar para poder vivir cada día mejor, Pinamar y nuestras familias se lo merecen".